Alzas los ojos y miras el cielo
y miras la luz de esa luna.
La tarde,en mi alma y reflexiono,
bajo el sol de la diversa
luna de mi sueño.
-Apenas,repartes el amarillo de la puesta de sol.-
Un ciego desdibuja el mar y llego el sueño,
por el aire.
El sueño como un tesoro enterrado.
La luz de la tarde
viaja en el tiempo.
Y la vida en este cielo.
Y la noche a cielo abierto
con mi destino.
Cunado el tiempo lo aya consumido;
sobre lo negro y lo blanco del camino.
No sabrán que la mano señala
las noches negras y los blancos días.
Keila Suarez 7"A"