Tú eres como un ángel que bajó del cielo,
tus ojos me fasinan, veo las estrellas y las hago mias.
Te grito en mis sueños- ¡ te adoro!-
decirte cuánto te quiero, con mi débil corazón.
Mucho es lo que sufro, mucho lo que lloro.
Son las rosas de mi jardín las que duran cuarenta días , pero yo sin tu mirada no duraré ni un sólo día.
MILAGROS AMARILLA