¡¡Bienvenido 2014!!

martes, 26 de noviembre de 2013

SUEÑO DE BARRILETE

                                                     E l barrilete

De muy chica yo soñaba con tener un barrilete, poder hacerlo con mis propias manos , ponerle colores,dibujos y una cola muy larga.Llevarlo a un parque grande y poder ver como remontaba su vuelo , como si fuera un pájaro , como si tuviera alas y chocara con el cielo azul que lo esperaba con sus brazos abiertos.
Aunque no era un varón, y algunos creen que a ellos les pertenece este juego solamente , tenía un sueño.
Un día desperté y puse manos a la obra. En él  volqué mi voluntad y mi empeño para que saliera bien, para que fuera perfecto. Le puse colores , le pegué dibujos y cuando estuvo terminado coloqué su gran cola con amor y dulzura.
Había soñado tanto y por fin el día llegó.  Lo llevaría al mejor lugar para hacerlo volar.
Primero miré a mi alrededor y al ver que estaba sola ,fijé mi mirada al cielo , un cielo azul y brillante , sin ninguna nube , ese día era perfecto, lo sabía.  Sentía que no podía fallar , que su vuelo sería maravilloso, armónico.
Y llegó el segundo paso y el más difícil ,hacerlo volar como si fuera un pájaro , mi sueño estaba a punto de ser cumplido.Cuando por fin estaba lista y segura le di el impulso final y muy suavemente le fui soltando el hilo y despacito, muy despacito, se fue alejando haciendo sus dulces movimientos.
Yo media segura la tensión del hilo y el barrilete  volaba , y desde lo alto me miraba y más feliz me sentía .
 No cesaba de moverse y de seguir su alto vuelo, ¡era tan hermoso verlo !, allí arriba , como algo importante , como algo especial.
Pero de repente, el hilo se cortó. 
Y allí iba mi sueño, perdiéndose cada vez más, pequeño.
Una desilución enorme me invadió y quedé en soledad, sosteniendo el resto del hilo que me quedaba y tal vez con la esperanza  de volver a verlo, de volver a tenerlo. Así en silencio me quedé con mis sueños hechos pedazos por haberlo perdido, pero felíz por darle esa libertad a mi sueño.Aunque sea  por pocos minutos.

Ludmila